jueves, 29 de noviembre de 2012

Diario: Jueves 29 de Noviembre


De vuelta al vicio

Manhunt regresa a mi, o yo regreso a él, mas bien.


El día marchó mal desde antes de que abriera los ojos, el terror comenzó en el sueño donde aparecía Angel en un tema de conversación entre mis amigos de la universidad y algunos otros, eso me amargó la convivencia a pesar del gigantesco cigarrillo de casi un metro de largo que estaba fumando (un detalle surrealista para aumentar la autenticidad del sueño), poco después desperté malhumorado, vi lo iluminado del día en el jardín trasero, pasaban ya de las siete según el celular, me propuse seguir durmiendo y mientras intentaba abandonar mi estado lucido me quejaba de un molesto zumbido cuyo origen lo lograba encontrar. En el segundo sueño había otra fiesta ,más grande que la que se llevó acabo en el primero, me encontraba platicando con una amiga y de la nada Angel apareció sentado, me robó a la pequeña Iris con la que yo hablaba y la acaparó, me sentí muy molesto, en especial porque no podía verme involucrado en la platica, (es decir, al final de cuentas él no me dirige la palabra ya, y no, no sólo en el sueño). Me alejé de todos y me refundí en un espacio abajo de las escaleras, donde aventamos todas las botellas de vino vacías. Iris fue por mí pero yo estaba mostrando demasiado desinterés por su compañía. Tardé poco en despertar (en tiempo de sueño).

Eran ya las nueve de la mañana cuando abrí los ojos. en la cajonera junto a mi cama se encontraba ya mi jugo de toronja, el cual, probablemente, hacía ahí desde las seis, no me molesté en probarlo sabía que para entonces estaría agrio y sólo lo miré con cierto asco. Me sentí molesto por el sueño, por los dos sueños, me di cuenta de lo mucho que mi inconsciente me odia, mandando mensajes sobre Angel en los días en los que pienso menos es él. No quise seguir durmiendo por miedo a seguir siendo bombardeado. Tomé el vaso de cristal mientras me levantaba de la cama y con desdén deje que corriera el liquido naranja que contenía en el fregadero que, ya desde las nueve, tenía platos sucios.

Revisé mi cuenta de Facebook y entre las notificaciones había comentarios de Alejandra sobre la foto de perfil que había cambiado la noche anterior, una foto que nos tomamos el año anterior en la graduación de la preparatoria donde nos conocimos pero de la cual sólo ella salió, en ese entonces no teníamos la relación de ahora, de hecho esa foto ya la había puesto en mi perfil el mismo año en que fue tomada pero cortada, al renombrar la foto editada la guardé como No Yobal (siendo Yobal su apellido). Tenia poca carga en la computadora así que, dado que mi cargador se descompuso, fui a pedirle el suyo a mi hermano, cuando volví Alejandra estaba en linea, la hablé, comencé la conversación con una carita feliz y ella me contestó con un "Noooooooo. No, no, no", por un momento pensé que algo le había ocurrido durante la noche o algo similar pero no era eso, mi foto de perfil con ella no le gustaba, me pidió que la quitara, me sentí un poco decepcionado pero lo hice, molesto pero lo hice, en su lugar puse una foto mía que había tomado esa misma semana, yo a punto de bañarme, despeinado por la mañana, sin ganas.

Ademas de platicar con Alejandra estuve revisando la cuenta de Manhunt de mi amigo Rafael, he estado usando su cuenta desde la semana pasada y de hecho me tomé la molestia de cambiar algunos de sus datos, pero continuaba con sus fotos. Me di por vencido y lo volví a hacer, abrí una cuenta nueva en esa pagina, probablemente sea como la séptima que abro desde los quince, que fue cuando conocí la pagina. Le informé a un par de chicos con los que hablé antes desde la cuenta de Rafael que ya tenía cuenta nueva, subí un par de fotos mías y en mi desinterés por hacer algo productivo entré a Latinchat. Siempre las mismas personas, nada relevante, heteroflexibles, treintañeros que no tienen lugar, cuarentones casados, cincuentones solos, veinteañeros muy nacos y el tipo que no busca sexo pero tampoco habla mucho. Después de un tiempo uno de los chicos con los que había hablado desde la cuenta que no era mía en Manhunt me envió un correo a mi perfil. Le interesó platicar conmigo vía Messenger, se llama Raul, estudia en una facultad cercana a mi casa y no es de Xalapa, platicamos un poco y me mostré muy interesado por la ligereza con la que se expresaba ante mi, para tener mi edad no se mostraba como el clásico chico indiferente que espera a que lo guíes o como el tipo tímido que no quiere decir que sólo quiere coger, pero claro la platica no se habría visto tan continua de no haber sido por un momento en el que no le contesté una pregunta, me dijo "Bueno ¿y qué es lo que tu buscas?" es decir, para él era obvio que no quería tener sexo y encima no me mostraba tan interesado como él en la platica, no sabía que contestar, ¿por qué había abierto una cuenta en Manhunt en primer lugar? No buscaba sexo, ya sabía que muchos chicos ahí no quieren hablar y este tipo que me estaba hablando no tenia mi atención... No supe que decir, me sentí un tanto intimidado, en especial porque él, poco después de preguntarme qué buscaba me dijo que notaba que yo no lo sabía, Chico listo, pensé. Pronto supe que él vivía por mi casa y de hecho dijo que le parecía familiar, que quizás me había visto alguna vez a pesar de que yo no lucía como "alguien que toma camiones". Ahora sé que no sólo actuó "mamón" sino que también me veo "fresa".

Después del medio día estaba tan aburrido que me tanteaba entre invitar a alguien a coger a mi casa o no, nadie de mis "selectos", o los que ya tenia considerados podía, ninguno de los nuevos me parecía interesante, con el paso del tiempo me volví mas indeciso al respecto, no tenía idea de la hora en la que mis padres volverían y en todo eso deje pasar las horas hasta que llegaron. Salí a ver a mi terapeuta a las seis, tomé el camino largo y vi a un chico que al mirame reaccionó como si me conociera. Seguí mi camino y tomé el parque, crucé por los juegos y vi a una pareja entre las sombras, yo cubierto con el gorro de la sudadera, el iPod y el celular en distintas bolsas, con una botella de agua en la mano, mientras escuchaba Cola de Lana del Rey, no pude evitar, como cada jueves que paso por ahí, pensar en Angel y la vez que visité ese parque y preguntarme si él alguna vez piensa en mi.

En mi cita con la terapeuta hablamos del pequeño resumen de mi semana, hablamos de mi, de como me siento respecto a mi, mi visión de mi, mi autoconcepto, en realidad sólo puedo decir que cada vez siento que avanzo menos, aunque debo de admitir que considero que esta vez salí de su casa un poco más seguro de mi mismo. La parte más memorable, quizá, fue el momento en que la charla se vio interrumpida por una mosca que me tragué sin querer... ¡Maldito insecto! Esta ocasión no escuche el soundtrack de Girl Interrupted al regresar a casa, en su lugar puse el iPod en shuffle y disfrute del regreso.

Por la noche sufrí ansiedad, ya tenia el dinero para este fin de semana en el que mis padres no estarían, tuve que hacer la presentación de un trabajo que he de entregar el viernes en la mañana, me enteré de que la revisión de mi examen y la entrega de calificaciones de distintas materias sería a la misma hora, y Alejandra me canceló el plan de ese día, aplanzándolo para el domingo. Isabel me invitó a salir a tomar, ya tenía idea del plan pero varías cosas me revolvieron el estomago frente a la idea de ir: no tenía en permiso, me tendría que escapar, iba a empezar a gastar el dinero del fin de semana, no podía tomar mucho, debía volver temprano y, por ultimo, era el mismo lugar donde Angel me ignoró. Tenia ansias de salir, pero me desanimaba todo lo anterior, he de admitir que lo de Angel era la cuestión que menos me afectaba, todo lo demás me podía. Me comían las ganas por salir, me hice un té verde y jugué Age of Empires III. 

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