miércoles, 10 de octubre de 2012

Lo que ha estado pasando

Hoy es 10 de Octubre, eso quiere decir que hace cinco días cumplí 20 años. De hecho hoy mismo escribí por primera vez el numero 20 en una encuesta que pedía mi edad. Este ultimo mes ha sido dificil para mi, me encontraba muy emocionado desde que empezó agosto por mi cumpleaños, pensaba en cómo celebrarlo de una manera más grande que el en 2011, pero al final todo falló por el repentino desinterés que creció en mi.

Sí, me volvió a ocurrir, me enamoré de una ilusión, ¿Alguien recuerda cómo eso ocurrió también hace casi un año? Existen muchas diferencias entre ilusionarse, aferrarse a ese ideal, y enamorarse de alguien, ahora puedo decir que he vivido ambos casos. 

Hace más de un año ocurrió con Alfredo, que me prometió miel sobre hojuelas mucho antes de conocerme, cuando nos conocimos yo iba con el estomago vacío, preparado (si quieres verlo así) para que algo comenzara, sin embargo él lo desechó desde el principio. Todo habría quedado ahí de no ser porque él gustó de mi compañía y empezó a recurrir a mí para resolver sus problemas. Yo, infantil yo, acepté esta nueva relación que por su parte era amistad pero por la mía no. Me enamoré de él. Terminé poniendo a ese hombre por encima de mí, por encima de mis intereses y terminó siendo mi prioridad. Creo que no necesito contar más para que sepas que esto concluyó en un desastre.

El caso de mi ilusión más reciente fue con Angel, salimos cada fin de semana por un mes, pero desde la primera vez me quedó la duda de qué era lo que buscaba él, no sabia si yo le llamaba la atención o le gustaba y ese fue el primer error, en definitiva hubiera disfrutado más la primera ocasión en que salimos por el simple hecho de salir, ni siquiera por él. Empece por hacerme expectativas demasiado pronto y después de un mes, cuando finalmente me dijo que yo le gustaba e incluso me besó, yo ya estaba perdido en la ilusión de que seria feliz con alguien... -¡Espera! ¿Feliz con alguien?... Esto es algo de lo que tenemos que hablar, como si no hubieras sido feliz contigo mismo, solo o en compañía. 

¡Carajo, es cierto! Bueno, terminaré de contar: Si bien solo quedó un sábado más en el que salí con Angel, fue este el fin del principio del fin, me sentí bien en su compañía sin tener noción de la caída en la que me dirigía, Él disidió, por sus razones (muy validas) que a pesar de que yo le gustara, no quería continuar, o mas bien no quería que yo continuara, en esa relación-etapa-cosa rara que estábamos viviendo. Nada me dolió más que ver mis ilusiones hechas trozos por la realidad, el alcohol de esa noche me sostuvo lo suficiente como para llegar a mi cama pero la mañana siguiente, ver sus palabras que unas horas antes parecían una pesadilla y ahora eran realidad, me mató.

Después de eso vino el mi cumpleaños, y las ilusiones reaparecieron, fantasmas que yo podía ver y se escondían en el espejo, mi mochila de la escuela, el baño e incluso algunas canciones, mostrandome la lengua y burlandose de que en su momento yo las considere una realidad y ahora estaban muertas. 

Hasta antes de Angel yo le llamaba a estos hombres que ilusionan "Los chicos podemos", Alfredo era el chico podemos por excelencia, prometiendo cosas que no cumpliría. Sin embargo no necesito compartir con nadie mis "planes" para ser un chico podemos también, el peor de todos probablemente.

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